Préstamos personales

Decálogo para que tus préstamos personales no se vuelvan una pesadilla

A menos que hayamos nacido millonarios, todos hemos necesitado de los préstamos personales alguna vez en nuestra vida, bien hayamos querido remodelar nuestra cocina, irnos de vacaciones al caribe o simplemente resolver una necesidad económica urgente. Sin embargo, muchas veces estas ofertas financieras terminan convirtiéndose en una pesadilla y nos hacen sentir nos equivocamos al recurrir a ellos.

A continuación te presentaré diez sencillas recomendaciones que evitarán que cualquier tipo de préstamo personal que hagas, bien sea con una entidad bancaria, un prestamista profesional o incluso tu mejor amigo, se convierta en una pesadilla impagable y te ponga al borde de la bancarrota o de perder una relación de años de antigüedad.

Evalúa con atención el destino de tus recursos

Si estás pidiendo dinero prestado para un gasto de lujo innecesario por encima de tus posibilidades es muy probable que no vayas a ser capaz deresponder a tus obligaciones de devolución, así que piénsalo muy bien, en teoría, los préstamos personales son ideales para inyectarle capital a nuestra inversiones, no para despilfarrarlos.

¿A quién le estás pidiendo prestado?

Sabemos que nuestros familiares y amigos nos quieren, pero si los mezclamos con el dinero, es probable que ese afecto se enturbie de manera dramática. No es buena idea pedir prestado dinero a mamá si ya tenemos cuatro décadas encima y nuestra reputación financiera hace que se murmure de nosotros en el banco. Considera siempre las consecuencias “no financieras” de tus acciones financieras.

Si vas a acudir al sistema financiero, compara

Hazlo sin vergüenza, puedes estar seguro de que así como tú los examinas a ellos, los bancos y los prestamistas te van a examinar a ti. Asegúrate de acudir a la institución que te ofrezca las mejores condiciones para tu préstamo y lee siempre la letra pequeña.

Honestidad ante todo

Hay muchos servicios financieros nuevos que te conceden pequeños créditos no tradicionales, orientados a pequeñas inversiones o a que puedas resolver imprevistos económicos. Estos servicios sin embargo, operan sobre la idea de que serás capaz de pagar en el plazo que tú mismo has marcado, razón por la cual es muy importante que si te vas a retrasar, adviertas con antelación al prestamista si en las condiciones de contrato está contemplado.

Lee siempre la letra pequeña

Algunas veces adquirimos productos financieros guiados solamente por lo que nos dice la publicidad, sin embargo, pocas veces esos créditos con cero interés, o esas ofertas increíbles resultan 100% ciertas. Fíjate con atención en las letras pequeñas del márgen de carteles, folletos y de tu contrato antes de decidirte por cualquier tipo de producto financiero, bien sea un préstamo personal, una tarjeta de crédito o un seguro.

Las bicicletas financieras a veces pueden fallarnos

A veces puede parecer una buena idea pedir un préstamo para pagar una deuda y así indefinidamente, sin embargo, aunque en el corto plazo puede ser una solución que nos conceda tiempo, eventualmente estaremos obligados a pagar la totalidad de nuestras obligaciones, por lo cual una ‘bicicleta financiera’ no es un plan sostenible en el largo plazo.

Asegúrate de no aparecer listado en ninguna central de riesgo crediticio

La peor sensación del mundo es que te nieguen un préstamo porque tu nombre aparece asociado a una deuda sin cancelar, revisa con atención tu pasado como consumidor y consulta con las diferentes agencias de morosidad: están en la obligación de decirte si apareces listado y quién ha emitido tu inclusión.

Algunos prestamistas ofrecen 0% de interés en tu primer micropréstamo

Si sabes aprovecharte de esta facilidad, podrás fácilmente trabajar con capital ajeno, multiplicarlo y devolver el dinero que te fue concedido sin tener que pagar un solo euro por concepto de intereses. No obstante, debes ser consciente de que si tu inversión sale mal, estarás en una situación contraria a la que pretendías. Sé juicioso.

No pidas más de lo que puedes pagar en realidad

Si tu sueldo es apenas de 1.000 euros al mes, no tiene sentido que hagas un micropréstamo por esa misma cantidad para escaparte de vacaciones con tu pareja. Gasta solo en la medida de tus posibilidades y si los números no te dan, lo mejor será que lo pienses dos veces.

Trata a tu prestamista como te gustaría ser tratado

Si te inclinaste por pedirle dinero a tu mejor amigo o un familiar, trata de ser empático y comprensivo con su situación, es natural que quiera hacerte preguntas de vez en cuando, mucho más si te retrasaste con tu pago, trátalo de la misma manera que te gustaría ser tratado si estuvieras en su lugar. No es fácil para él, corre el riesgo de perder su dinero y la amistad.

Estos consejos sencillos deberían bastarte para que los préstamos personales no te roben el sueño, te garantizo que el sentido común y un poquito de sensibilidad te mantendrán a buen recaudo y te ahorrarán muchísimos dolores de cabeza.