Créditos rápidos

Cinco recomendaciones de oro para aprovechar los créditos rápidos

A veces no tenemos tiempo para juntar la tonelada de papeles que nos exige un banco para otorgarnos un crédito. Y necesitamos recurrir a una herramienta más versátil y rápida que nos permita acceder a un pequeño capital casi siempre para hacer frente a una pequeña inversión a corto plazo o responder a un imprevisto financiero. Pues bien, esa es la razón por la cual se inventaron los famosos créditos rápidos.

En sentido estricto son exactamente lo mismo que un crédito tradicional, solo que suelen estar bastante acotados en la cantidad de dinero que te prestarán en la operación, que suelen ser desde los 100 hasta los 1.000 euros aproximadamente. Su gran ventaja, sin embargo, radica en la velocidad con la que recibirás el dinero y su alta disponibilidad; muchos de los operadores que se dedican a este tipo específico de herramienta financiera te hacen incluso desembolsos en tiempo récord, incluso tan solo enviando un par de mensajes SMS.

1) Atención a los requisitos, siempre: Los requisitos suelen ser bastante simples, pero no todos los reúnen: debes como mínimo tener 21 años de edad y ser nacional europeo o estar en posesión de una tarjeta de residencia en la Unión Europea permanente. Debes, además, tener la titularidad de una cuenta de ahorros de cualquier banco español y facilitar un número de teléfono móvil a tu nombre y en España.

Se trata de requisitos muy simples, pero desafortunadamente no todos los reúnen, de hecho, aunque la bancarización en España se sitúa en el 94%, ese 6% restante de la población que se encuentra por fuera del sistema financiero sigue siendo un número vastísimo de ciudadanos, que no podrá acceder a este tipo de líneas de crédito.

2) Preaprueba tu crédito rápido y mantenlo en reserva: La preaprobación de tu crédito y el importe al que podrás aspirar es diferente de operador en operador, sin embargo, si algo tienen estos servicios en común es que ninguno de ellos te cobra por darte de alta en el sistema, ni por preaprobarte el crédito, así que una buena idea es tener ese pequeño capital preaprobado siempre. Y una vez lo necesites, puedes hacerlo efectivo de modo casi inmediato.

De hecho, podrías tener varios créditos rápidos preaprobados con diferentes operadores al mismo tiempo y ejecutarlos para reaccionar ante una emergencia. Lo importante es que consideres siempre tu capacidad real de pago y si estarás o no en la posibilidad de cumplir después con todas los plazos de devolución.

3) Compara siempre las diferentes tasas que te ofrecen: Algunos de los operadores de este tipo de instrumentos financieros ofrecen promociones muy atractivas, como prestarte tus primeros 300 euros a 30 días sin ningun tipo de tasa ni de intereses. Aunque se trata de un capital muy pequeño en realidad, puede ser muy útil en una situación de necesidad repentina, una vería, un regalo, un viaje. Estudia las diferentes ofertas del mercado y elige la que mejor se ajuste a tu situación.

Lee también sobre la política de morosidad y la posibilidad de aplazamiento de cuotas, algunos operadores permiten más flexibilidad a sus clientes y pueden llegar a permitirte incluso dos aplazamientos mensuales no consecutivos en el año. Si vas a asumir una obligación financiera, asegúrate siempre de obtener las mejores condiciones posibles.

4) Asegúrate de no estar incluído en una central de morisidad o riesgo financiero: Si tienes una deuda pendiente hace años, es probable que tu crédito rápido no llegue a ser aprobado. La mayoría de los operadores financieros del mercado se valen de bases de datos disponibles a nivel europeo en las que los deudores morosos aparecen listados según el nivel de riesgo que implica una inversión solicitada por ellos.

Comprueba que estás al corriente de todos los pagos pendientes reclamados y no figuras en ningún listado así antes de pedir un préstamo. Aunque los operadores de pequeños créditos suelen tolerar índices de riesgo diferentes a las instituciones bancarias tradicionales, si considerasen que representas un riesgo para su dinero lo más seguro es que decidan no invertir en ti y no concederte el dinero.

5) Un crédito rápido es una oportunidad de ganar reputación bancaria: Si manejas con prudencia y disciplina este instrumento financiero, puedes estar seguro de que en el futuro te será más sencillo acceder a líneas de crédito mayores que no solo sirvan para financiarte en caso de una eventualidad, o un pequeño proyecto como irte de vacaciones, sino que te permitirán pagar por ejemplo tu nuevo piso, o ese coche nuevo que de otro modo no podrías permitirte.

Estas cinco recomendaciones deberían darte buenas pistas para que no tengas problemas a la hora de gestionar tus créditos rápidos, puedes estar seguro de que en la medida en que tu relación con el sistema bancario se profundice, disfrutarás de los beneficios de una reputación financiera saludable y tus proyectos no tendrán fin.

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